lunes, 21 de enero de 2013

El día en el que me convertí en una auténtica actriz de cine.

No comprendo éste sueño. Intento recordar más y llega, suave, como una ola, para adentrarme en la "realidad": - Es hoy. Abro los ojos. Decido cerrarlos y meditar. Después, visualizar. Repito mi frase. Me pongo en marcha. Larga ducha, peeling, mascarilla en cara y pelo. Una hora después caigo en la cuenta: nunca me tomo tanto tiempo para cuidarme. Desayuno. Me esperan la otra actriz, su marido, y la ayudante de dire. Les llevo/me llevo a Vilanova. Repito mi frase. Enseguida llega el momento de vestirse. Me ayudan con el maquillaje, Gracias, Laura. Me pongo tus pendientes, me planchas el pelo. Gracias, Ana. Me acaban de peinar. Gracias, Manu. En el set de rodaje, que estoy muy guapa. Gracias, dire, gracias, Sandra. Gracias a todos. Sólo disprepo de ésa opinión, yo no soy demasiado alta. Me rindo y me agacho para entrar en el encuadre. Pasa el tiempo y ni me acuerdo de que sólo comí dos magdalenas. Lo hemos hecho muy bien, el dire está contento. Me como un bocata que contiene amor de produ. Y salchichón. Vuelvo a ser de los vuestros, aún quedan secuencias por rodar. Al final de la jornada, la tensión se afloja con un par de vinos. Me voy a la cama, agotada y feliz. Fundo a negro. Gracias, vida.