viernes, 2 de marzo de 2012

UNA DE GLOBOS

Tocaba fiesta: la empresa cumplía 25 años, y el jefe estaba muy contento.  Traía un pastel (gentileza de nuestro gran chef Vega), con sus velitas y todo. ¡ La de veces que encendió las velas, la de veces que entonamos el "aniversari feliç", para rodar desde varios planos!.  Yo llevaba un gran globo rojo que había inflado con helio.  Entre toma y toma, el cava rosado iba sucumbiendo, y la copa se volvía a llenar.  Quizá por éso el globo se me escapó de entre los dedos, y voló.  Fue mi primera vez.  Nunca había perdido un globo tan grande que volara tan alto, buscando su libertad.  He tenido globos que me explotaron en la cara, por exceso de aire, o a mi alrededor, sin causa conocida.  Otros los he conservado mucho tiempo, observando con tristeza cómo se marchitaban, cómo el paso del tiempo les iba dejando sin aire.  Aunque ya soy mayorcita, llevo una niña dentro, que se emocionó al verle marchar, sin remedio.  Recordé la ilusión que a todos los niños nos hacen los globos, y cómo ellos nos enseñan a no aferrarnos a ésas ilusiones, porque es seguro que en algún momento explotarán, encogiéndonos el corazón del susto.  O, peor: veremos como se arrugan y se desinflan tristemente, día a día, hasta quedarse sin vida.  El final más bonito para un globo es que vuele, que no sepas a dónde va y que, después del disgusto inicial, te consueles pensando que un trocito de tu corazón está en el cielo, observándolo todo desde otra perspectiva, saboreando la libertad, aunque no sepa muy bien hacia dónde va.  Me estoy poniendo ñoña, y ya no le puedo echar la culpa al cava rosado.
Ya veréis mi globo rojo.  Es la primera imagen de Ágatha; allí vivirá  para siempre, es una ilusión con aire de eternidad.  Aunque se me haya escapado entre los dedos, sin saber bien cómo.
PD:  Tengo un cargamento de globos, y ¡aún me queda mucho helio para inflarlos!
Otra PD:  Ayer pasé una tarde ME MO RA BLE !! Gracias, compañeros del Taller de Cinema!!!